Miedo, simplemente tengo miedo. Solo eso.
Only that.
Suelo decir que me gusta llevar el mando, que me gusta sentirme dominante, pero es tan agradable dejarme llevar, sentir que mueven mi cuerpo a voluntad, como flotando en una corriente de agua. Sus manos me mueven a su antojo, sus brazos me rodean y me abrazan. Con fuerza y delicadeza, me veo inmersa en un torbellino del que no soy capaz de salir, aunque no es que ponga esfuerzos algunos en impedirlo. El calor de su cuerpo me arrastra mas allá del confín de los mares; los besos que me da, me hacen viajar a lugares desconocidos. La tibieza de su ser me embriaga y me hace soñar.